Yo solo creeria en un Dios que supiera bailar.












domingo, 24 de abril de 2011

viernes, 15 de abril de 2011





" Creo que la vida debe ser una                    fiesta continua "







jueves, 14 de abril de 2011

Eternidad.

La eternidad nos espera. Destino insólito que conduce al paraíso.
Mentes abiertas a un nuevo porvenir.
Lunática aventura, osada vida que nos transporta mas allá de lo soñado.
Almas viajeras buscando reencontrarse con su libertad.
Te espera, me espera, nos espera.

El comienzo de una travesía magnifica y desafiante.
Sueños de grandeza son.


L.M




Libertad.



Dos espejos ha tenido el viaje
y en los dos te has mirado.
Otros murieron en hazañas inútiles
sobre la curva de sus palabras,
y sueñan con una grandeza
semejante al desierto.
[...]


El mayor triunfo ha sido
leer en tus lealtades
paso a paso sobre esta embarcación,
donde no buscas la majestad de los halcones,
sino los rostros fragmentados
del que regresa libre de un tiempo difícil.



Agustin A.




Tengo mi palabra que NO puede fallar 
Y veo un cielo nuevo que quiero tocar. 





martes, 12 de abril de 2011

Historia.

Un cronopio pequeñito buscaba la llave de la puerta de la calle en la mesa de luz, la mesa de luz en el dormitorio, el dormitorio en la casa, la casa en la calle. Aquí se detenía el cronopio, pues para salir a la calle necesitaba la llave de la puerta.

Instrucciones para llorar.

Dejando de lado los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por esto un llanto que no ingrese en el escándalo, ni que insulte a la sonrisa con su paralela y torpe semejanza. El llanto medio u ordinario consiste en una contracción general del rostro y un sonido espasmódico, acompañado de lágrimas y mocos, estos últimos al final, pues el llanto se acaba en el momento en que uno se suena enérgicamente.
Para llorar, dirija la imaginación hacia usted mismo, y si esto le resulta imposible por haber contraído el hábito de creer en el mundo exterior, piense en un pato cubierto de hormigas o en esos golfos del estrecho de Magallanes en los que no entra nadie, nunca.
Llegado el llanto, se tapará con decoro el rostro usando ambas manos con la palma hacia dentro. Los niños llorarán con la manga del saco contra la cara, y de preferencia en un rincón del cuarto. Duración media del llanto, tres minutos.